En ocasiones opinamos para hacernos los graciosos, pero solo logramos dejar salir nuestras estupideces

 

POR:-ALEJANDRO SANTANA

Dijo en una ocasión Umberto Eco, padre de la semiótica que las redes Sociales le habían dado a muchos estúpidos, la oportunidad de opinar, en cierto modo yo estoy de acuerdo con esa opinión.

Resulta y viene a ser que con la muerte de figuras, artísticas, política y hasta religiosas, afloran de inmediato conceptos diversos, que tienden a dar manifestaciones a opiniones  de diversas corrientes del pensamiento.

Hay muchos  casos, pero me voy a referir al más reciente, la muerte de Johnny Ventura, un excelente artista dominicano que puso muy en alto en tierras extranjeras nuestro nombre como país.

Pero resulta y viene a ser que una sola persona, como para hacerse el gracioso se destapa con un comentario fuera de lógica, entiendo que el dueño del mal comentario entendió que ese era el momento de, el, sonar, darse a conocer entre un gran conglomerado que ni siquiera habían escuchado antes su  nombre ni sus canciones.

Desatando de inmediato una serie de posiciones, adversos hacia esa osadía…Pero escasas voces, salen en su defensa, y se generan una serie de comentarios, de parte de esa figura del anonimato que logra insertarlo en la comidilla.

Hay figuras que hay que resaltar por sus aportes loables y nobles, no por bajezas, solemos enjuiciar los pasos errados de figuras artísticas que entendiendo que desde un partido político pueden hacer aportes que no logran desde los escenarios, pero al final se dan cuenta que desde la política  no se logran los cambios que el de abajo necesita.

Entiendo que a la hora de enjuiciar los pasos por la política, de figuras, hay que hacerse de una balanza lo suficiente afinada para no caer en el ridículo o para no caer en la misma mala valoración en que ese sujeto dueño del comentario original ha caído.

La mayoría de los dominicanos veremos como estridencias de mal gusto todas las malas valoraciones que se le quieran formular a nuestro embajador de buena voluntad, llamado Johnny Ventura, una figura que supo dar la cara por nosotros en escenarios Internacionales.

No queramos hacernos los graciosos sacando a relucir, pasos equivocados de figuras que al igual que muchos de nosotros, entendieron una vez que desde el quehacer político partidario, se podían hacer las grandes transformaciones que nuestro país necesita…Cuidado con eso para que en vez de graciosos no se impongan más nuestras estupideces,. Y demos la razón, a Humberto Eco, padre de la Simbiótica

Alejandro Santana

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