Las verdades a las redes y seremos felices

Las verdades a las redes y seremos felices

 

POR:-ALEJANDRO SANTANA

barahonahoy@outlook.es                  

 

Desde la creación del mundo, hemos tenido la necesidad perentoria de comunicarnos y atendiendo a esa necesidad hemos ido abordando varias maneras de hacerlo.

La emisión de sonidos naturales, como el agua que corre por un  cauce, el relámpago, el trueno, el sonido que emiten los animales, escucharlos nos ponía en conocimiento de qué se trataba.

Mas luego los mensajeros que recorrían grandes trayectos anunciando las novedades, acontecimientos diversos y las buenas nuevas.

Con el descubrimiento del fuego nos llegaron las señales de humo y con más comodidad nos  comunicábamos con nuestros iguales a través de las distancias.

Cabe destacar también que el uso del fututo, emitiendo sonidos a partir del aire que salía de nuestros pulmones, fue una vía de comunicación muy efectiva.

Pero hemos ido avanzando significativamente, porque luego nos inventamos  aparatos para  seguir emitiendo sonidos capaces de ponernos al tanto de los acontecimientos, las claves de Morse con su modalidad las líneas telegráficas.

Y hemos seguido avanzando considerablemente, nos llegó el teletipo, el teléfono las estaciones de radio comunicándonos a través de las ondas hertzianas.

Luego vino la televisión que nos permitió emitir sonidos e imágenes al mismo tiempo, y aún para esos tiempos éramos felices, confiados y sin ningún temor comunicábamos a los demás lo que a través de ese modernismo nos llegaba.

Pero en la actualidad, ¿hasta donde vivimos confiados de que lo que nos llega a través del gran modernismo sea realmente la verdad y que nos asegure que lo que reproducimos es tan confiable¿.

Hoy estamos súper conectados, ningún lugar está lejos, ningún conocimiento nos es ajeno, con un clip, viajamos a través del cirver espacio y hasta la ciencia desarrolla sus conocimientos a través de nuestro modernismo actual.

¿Pero qué tan felices y confiados estamos en momentos en que las redes, esa maravilla de la comunicación nos mantiene cerca de los demás¿ Cúan verdad es lo que nos llega¿.

Es nuestro dilema actual, medios para comunicarnos y comunicar, pero que por el uso irresponsable de muchos, en ocasiones llegamos a desconfiar  de su efectividad, responsabilidad y real interés en comunicarnos debidamente.

Siempre recordaré una frase muy difundida, atribuida al Novel de Literatura Gabriel García Márquez, escritor y periodista Colombiano: Cuando éramos felices  e indocumentados.

Es posible que  ese decir nos traslade a los tiempos en que el  sonido del fututo destacaba una gran verdad y nos ponía en el conocimiento sin discusión, que teníamos disponible carnes, que  se avecinaba algún peligro o que se nos pusiera en conocimiento de un gran acontecimiento.

Nunca pusimos en dudas, los sonidos Morse, las señales de humo, el sonido del agua corriendo por un cause, los sonidos emitidos por fieras ni las noticias que nos llegaban a través de los jilgueros.

Hoy en pleno apogeo de la comunicación, en la cúspide del modernismo, a un clip del mundo, tenemos motivos para desconfiar de las verdades, noticias y notificaciones que nos llegan.

Pero no es la comunicación en si la que nos  hace desconfiar, sentimos desconfianza de muchos de los usuarios de esas herramientas porque las han usado para difundir injurias, falacias, dañar honras y reputaciones.

En la actualidad muchos leemos en las redes con desconfianza porque a ciencias ciertas no sabemos que tan verdad es lo que nos llega, que tan real es lo que un científico comparte, por ejemplo, sobre el consumo del café, porque de repente nos dicen que hace daño al corazón, pero luego nos dicen que es excelente para controlar nuestra presión arterial.

Las redes no por eso son malas, malos son los usuarios que nos bombardean mentiras de toda índole, pero peor aún son los que se dedican a copiar y pegar todo lo que encuentran sin estar seguro que tan verdad es.

Son muchas las noticas que leemos que resultan falsas, alteradas y en ocasiones inventadas con la finalidad de hacer daño a alguien de manera particular.

Si las redes, fueran controladas, si desde su plataforma se diera seguimiento a los que hacemos opiniones a través de ellas, otro gallo cantaría.

Si se borraran las cuentas desde donde se descubra que se hacen todas las diabluras que hoy nos impactan, seria- mos felices, más confiados y no estuviéramos extrañando los tiempos de las señales de humo el sonido de las aguas el ruido de los animales, el fututo, las claves de Morse, la televisión  muda o a aquellos corre caminos que deambulaban por el mundo contando las buenas nuevas.

Entiendo que no es difícil y seria de gran ayuda para que la verdad fuera siempre aceptada, recibida y hasta difundida por ser una verdad consensuada, verificada y digna de su aceptación.

Que Dios de entendimientos a todos los usuarios de redes sociales a fin de que el contendido que difundan sea la verdad real no la verdad acomodada, manipulada y mal intencionada.

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