Algunos  esperaban a la Ministra de SP con un sable y un fuete

Algunos  esperaban a la Ministra de SP con un sable y un fuete

POR: ALEJANDRO SANTANA

Por  los diversos comentarios y publicaciones periodísticas salidas desde mi Provincia Barahona, deduzco que muchos esperaban a la Ministra de Salud Publica con una artillería pesada para usarla en contra de los  que dirigen el Hospital Jaime Mota.

Altagracia Guzmán Marcelino, vino a Barahona luego del escándalo de la muerte de unos nueve infantes acaecidas  en breves tiempos en el Jaime Mota y que los que dirigen atribuyeron a varias causas, menos a negligencias.

Antes de venir la Ministra, ya la Dirección de salud de la Provincia había hecho una rueda de prensa, donde minimizaba la alarma y preocupación de los barahoneros por las muertes tan seguidas de tantos  niños.

Muchos niños porque es difícil saber con exactitud la cifra correcta porque siempre las autoridades del área han mentido con relación a las muertes en los centros de asistencia médica.

Que la gente se muera, mas los niños recién nacidos es normal, pero lo que no es normal es la cantidad en tan poco tiempo y las causas dichas,¡ Infecciones por descuidos, prematuridad y desconocimientos porque las madres de las criaturas muertas   son adolescentes!

Y que  las infecciones fueron contraídas porque esas madres a destiempo rompieron fuentes,(entraron en preparación de parto) y dejaron pasar hasta tres días y no acudieron al médico.

Una historia con argumentos médicos no creídos en el seno del pueblo, como aquella que alimentaron a la criatura con Harina y no sé qué otra cosa.

Cuando yo era un adolescente, veía a las madres secando plátanos, yautía  sagú y otras viandas que luego molían y convertían en harina para alimentar a sus bebes.

Eran otros tiempos no habían las tecnologías de hoy, pero la mortalidad no eran tan acentuadas y por el contrario los niños se criaban sanos y fuertes, hoy dice la Ministra Guzmán Marcelino que la harina mato a algunos de ellos porque lo alimentaban con esa `cosa’.

Bueno algo había que decir ya que se estaba en el lugar donde tantas muertes difundidas por periódicos digitales, emisoras de radios, canales de televisión, benbeteros y blogueros habían causado la alarma.

La Ministra, vino habló, almorzó, prometió, escuchó, toleró y hasta bromeo, pero no botó a nadie y eso incomodó y molestó.

Yo creo que se esperaba a la Ministra con un sable terciado en la cintura un fuete en ambas manos y la lengua de una víbora en la boca, pero no fue así.

Muchos por  cómo han reaccionado y lo han dejado saber en  las redes, esperaban  que la Marcelino dijera y gritara a todo pulmón a los dos directores: ¡Están “botao’’, los dos, no lo hizo, pero yo entiendo que de la manera más diplomática los van a “afuerear’’  porque el termino botao no está en léxico de los Ministros y menos en  público y bajo presión

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