Un cartero mató nuestro amor, no fue mi ausencia

Aunque  no recibiste mis cartas siempre te escribí

POR: ALEJANDRO SANTANA

! Aunque no recibiste mis cartas siempre de escribí !

Esta podría ser la confesión de un enamorado cuyas cartas nunca llegaron a su destino o la de un estudiante por correspondencia cuyos pagos últimos de un curso casi finalizado nunca llegaron y no alcanzó un titulo.

Pudo haber sido la razón por la cual un ciudadano nunca recibió la cita de un consulado para una entrevista donde se le otorgaría la visa para viajar.

Son muchas las reflexiones a las que muchos dominicanos pueden llegar al leer en la prensa Internacional de un cartero Argentino encarcelado por no haber entregado unas 19000  cartas.

AP

Buenos Aires

Un cartero argentino que dejó de cumplir su cometido y se apropió de más de 19,000 cartas fue detenido y condenado a un año de cárcel en su país. El responsable por el curioso robo se llama Manuel Marcelino Gutiérrez y tiene 47 años.

 

El hallazgo de las cartas ocurrió en 2009 cuando la policía fue alertada por una llamada, para atender un caso de violencia doméstica, y se encontró en el lugar de la denuncia con más de 19,000 correspondencias sin entregar.

 

Oriundo de la ciudad costera de Puerto Madryn, “Manuel Marcelino Gutiérrez fue detenido en las inmediaciones de su domicilio”, confirmó el lunes a la AFP Marcelo Alberto Velázquez, Comisario de la Delegación Rawson de la Policía Federal, quien precisó que el arresto ocurrió el viernes anterior.

 

En 2015, el cartero fue condenado a un año de cárcel en suspenso por el delito de “apropiación indebida de correspondencia”.

 

La cárcel en suspenso significa que no tenía que ingresar a prisión para cumplir su pena y solo le quedaba responder a obligaciones tales “como presentarse ante la Justicia”, detalló el Comisario, pero en lugar de eso, el cartero desapareció.

 

Entonces, la sentencia se hizo firme y “el Tribunal oral de Comodoro Rivadavia lo declaró en rebeldía y ordenó su detención”, indicó el Comisario, que confirmó que el lunes fue traslado a la Unidad 6 del Centro Penitenciario Federal de Rawson.

 

Entre las cartas perdidas estaban las “de un colegio de chicos que participaban de unas olimpiadas de matemáticas”, recordó el juez federal de la causa, Enrique Guanziroli.

“Nunca se enteraron de los resultados de su puntuación”, lamentó el magistrado cuando Gutiérrez aún era buscado.

 

 

Ahora está preso cumpliendo prisión, usted amigo lector, se preguntaría ¿y qué  tiene eso que ver con la realidad dominicana¿.

Le diré que mucho, antes la comunicación  luego de superar la del humo, los  tambores el fututo y hasta las palomas mensajeras, las realizábamos por correos, pudiera ser aérea o terrestre, esa era la vía  moderna para los años 50. 60 70 ,80 y  hasta los 90 .

Pero ocurre que igual que el cartero de la Argentina, aquí en nuestro país teníamos  carteros ladrones, y en investigaciones con ex cartero nos enteramos que en esta ciudad, Barahona muchas cartas no llegaron nunca a su destino.

Los dominicanos recordaremos que muchos administradores de correos fueron a las cárceles a cumplir prisiones por sustraer Money Orders, las remesas de entonces.

Y que muchas correspondencias nunca llegaron a su destino por tener en su interior dinero no declarado y cuando llegaban a las oficinas y eran revisadas y se detectaba que contenían dinero estas paraban en los bolsillos de esos empleados  que se repartían el dinero.

Conozco hasta los nombres de carteros que hacían esa artimaña, se quedaban con las cartas cuando estaban clasificándolas y notaban dinero en su interior.

Se de las quejas de muchos estudiantes por correspondencia en escuelas de México y la Argentina que enviaban dinero y recibían lecciones y aunque llegaron a completar programas de estudios nunca recibieron sus diplomas por ‘’falta de pagos’’, claro estos no llegaban porque se perdían en las monos de carteros.

También conocí la historia de  amores y compromisos que se desvanecieron por la falta de comunicación y no es que no escribieran es que las cartas nunca fueron entregadas.

Y si hablamos de Consulados nos daremos cuenta hoy en la distancia que muchas citas no se dieron porque las correspondencias con las invitaciones nunca llegaron.

Gracias a la era del modernismo que ya no es necesario acudir a una estafeta de correos para hacer llegar cartas o comunicación, la telefonía nos ha librado de carteros ladrones y perdernos de carteros honestos como el Cartero de Neruda, (una novela).

 

“Nunca se enteraron de los resultados de su puntuación”, lamentó el magistrado cuando Gutiérrez aún era buscado.

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