Cuando un amigo te falle, trata de comprenderlo Pero contáctate otro que no te falle

 

POR: ALEJANDRO SANTANA

Lo que narro a continuación podría ser una historia  o tal vez una experiencia  frustrante que me dio la oportunidad de descubrir que tener muchos buenos amigos es una bendición.

Un joven del barrio de Camboya, conocido como  Sandy Mágüela, preocupado porque los jóvenes del sector donde  vive por donde Gato el Pintao, no tenían bolas de baloncesto para entretenerse , me contacta por  FaceBook.

Me preguntó que si podía contactar a algún funcionario  para que le consigan una bola a esos jóvenes que pasan su tiempo libre jugando baloncesto en una  canchita improvisada frente a la casa de Gato.

Le dije que sí, y a seguidas contacté a un amigo funcionario, le pedí la bola para los jóvenes de ese sector del barrio Camboya, lo hice vía mensajería a su número.

 

Su respuesta no se hizo esperar, como suele ocurrir entre él y yo, me devolvió en mensaje asegurándome que me contactaba cuando la tuviera en manos.

Así fue en muy corto tiempo me devolvió el mensaje nuevamente indicándome que tenia la bola, le dije ¡fantástico!, diciéndole además que sacara tiempo para que fuéramos a hacerle entrega a esos jóvenes camboyanos.

A partir de ahí la comunicación se interrumpió, varios mensajes  desde mi móvil, llamadas, cero respuesta, mi amigo al parecer está muy ocupado, no lee mis mensajes, pero tampoco  escucha mis llamadas, yo lo comprendo usualmente está muy ocupado en sus quehaceres políticos.

Si mi memoria no está fallando debido a los años,  de la solicitud y la respuesta de él hace casi dos meses y nada de nada.

Nuevamente Sandy Mágüela me contacta por la misma vía, el FaceBook, Alejandro qué ha pasado con la bola, usted me aseguró que el amigo resolvería eso, acaso no es posible.

Le contesté muy preocupado, porque yo le aseguré que ese amigo no me fallaba, le pedí excusas indicándole que  todo se debía a que en los últimos días había estado muy ocupado, pero que eso de la bola iba.

Contacté a Francisco Vargas, Pachico, ex presidente de la Asociación de Baloncesto de Barahona, ya una vez me había dado una para los jóvenes del barrio Enriquillo, sector  Santiago Carvajal.

Le solicité dos bolas, fue viernes y me dijo contáctame el martes que eso va, el martes en la tarde me hizo llegar dos bolas nuevas para que se la entregara a los jóvenes del Camboya.

Le pedí que me acompañara para la entrega, pero me dijo ¡entréguela usted, que estoy seguro que a buenas manos van a parar!

Bueno .el no es político militante con aspiraciones electivas, él solo es un joven de esos que  desde niño  ha estado inmerso en los asuntos deportivos y sabe el valor que tiene que los jóvenes de cualquier sector dediquen su tiempo al deporte.

Cuando me dijo, ¡entréguela usted!, me dijo y cada vez que haga falta una pelota para que los niños y jóvenes se entretengan y empleen su tiempo en cosas sanas yo estaré ahí para darle la mano.

Reflexionando sobre el tema me doy cuenta que tener a muchos buenos amigos significa mucho, Pachico, no fue a fotografiarse con los jóvenes que recibieron las dos pelotas nuevas porque lo educaron en  valores  y tiene muy presente que lo que la mano izquierda haga que la derecha no lo sepa.

Gracias Pachico, sé que puedo contar contigo para esas grandes obras a favor de niños y jóvenes de los barrios y ten la seguridad que solo acudiré a ti cuando algún otro joven necesite una pelota y los funcionarios amigos me fallen dejando de leer mis mensajes o contestar mis llamadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *