Los pecados capitales de la prensa y los periodistas

 

 

POR: ALEJANDRO SANTANA

El profesional que más debe cuidarse, es el periodista, a este se le exige pulcritud, honestidad, coherencia y objetividad a parte de una adecuada conducta personal en el seno de la sociedad donde se desenvuelve.

Son muchos los casos, los ejemplos que se pueden esgrimir para sustentar lo que quiero destacar, no informar ni aconsejar, porque el profesional de la comunicación sabe todo, eso porque  es parte de su formación.

Empíricos o académicos, saben que la credibilidad es como El Talón de Aquiles y que este debe primar en cualquier circunstancia sin importar el momento, el hecho o la necesidad de destacarlo como primicia.

Habría que hacer historia: en los años 70 era normal que la policía agrediera a dirigentes de partidos de Izquierda, para sacar confecciones y en uno de esos hechos, Freddy Radhames Cuello, (Timo), descubrió la necesidad de la objetividad, aunque él fue objetivo y tenía la verdad a su favor.

Ese día yo lo acompañaba, fuimos a la Dirección Regional Sur de la Policía Nacional, aquí en Barahona y desde la cárcel preventiva un joven nos enseñó una rotura en el centro de la cabeza y nos hizo llegar una nota donde destacaba que se la había producido un agentes de la Institución para sacarle una confección.

Se hizo la denuncia la que provocó la integración de una comisión policial para  investigar los hechos, cuestionaron a Timo Cuello y a este servidor porque el recluso negó que  se mostrara a los periodistas y mucho menos que  les hubiera hecho llegar la nota.

En lo que a mi compete cuando se me interrogó, tras reiterar lo que narro, el oficial a cargo de la investigación un coronel, me indicó que el recluso dijo que esa bandiá en el centro de la cabeza se la había hecho cuando resbaló y cayó al piso de la cerda.

Para la fecha le dije que todo era posible siempre y cuando el  recluso estuviera caminando con las manos apoyadas en el piso y los pies hacia arriba.

El destacado comunicador  Bienvenido Matos Pérez, me contó que leyó de un periodista que cuando lo mandaban a cubrir las incidencias de un hecho, ponía  el titular de la nota antes de acudir a verificar el hecho.

En varias ocasiones lo enviaron a cubrir hechos de sangre donde la mujer era la víctima, y el titular era: Mujer de la alta sociedad, fue asesinada por su esposo cuando este sorpresivamente regresó a su casa y la encontró con otro en la cama.

En ese periodista que para la época gozaba de gran popularidad era la especulación la manera de llegar a sus lectores a través de su columna ¡Crónica policial! Hasta que la vida le jugó una mala pasada.

¡Lo  enviaron a cubrir el incendio de un edificio en una zona de la alta sociedad, y como de costumbre plasmó de ante mano el titular de la nota: Niño de familia adinerada resulta calcinado cuando la vivienda donde convivía con su madre resultó afectada por un incendio, porque ella borracha lo dejó solo para compartir con su amante.

Dice la historia, de acuerdo a Matos Pérez, que cuando el periodista fue al lugar de los hechos, se encontró con que el niño muerto  era el suyo y la casa incendiada era donde el vivía.

La mujer trabajaba igual que él para sustentar la vida que llevaban y no le quedó más remedio que reaccionar arrepentido de estar jugando a ensuciar a los demás cuando  sus manipulaciones lo impactaron. Así nos puede pasar a nosotros, algún día

Saliendo de esa historia para regresar a la realidad hoy en un programa interactivo de la ciudad capital, uno de sus panelistas, destacó la noticia funesta del intoxicamiento de varios  niños de una escuela que se habían intoxicados con los gases de sustancia químicas que se manipulaban en una empresa destinada a esos menesteres y que está cerca de un plantel escolar en la comunidad de Boca Chica, unos fueron atendidos y despachados, pero otros quedaron recluidos en estado delicado.

Tremenda noticia destacada con mucha claridad y estridencia  por el comunicador que había recibido la nota de alguien que le informó de los hechos y como esto involucraba a Organismos Oficiales, la verdad no se hizo esperar.

El Director de la Secretaría de Salud Pública en la zona, llamó al programa negando los hechos que habían sido informados anteriormente y ofreciendo la realidad de los mismos.

Al lado de la escuela hay una ferretería que tiene una fábrica de block y que usa aceite quemado para  ponerle a las plantillas donde colocaban el producto, al calentarlo emanó gases tóxicos que afectaron a varios niños.

Destaca el funcionario, que los del 9-11, llegaron al lugar en 4 unidades y trasladaron a los infantes afectados a un centro médico, donde uno recibieron atenciones y fueron despachados, mientras otros tres por su historial de Asma Bronquial  fueron ingresados por varias horas.

Ya en una ocasión un comunicador de esta ciudad había matado a 6 haitianos en la frontera, pero alguien desde el lugar del hecho llamó al programa y aseguró que el muerto era solo uno, que se debió a una pelea entre el muerto y su victimario.

Son de las cosas que hay que cuidarse en el ejercicio de la comunicación debido a que los periodistas estamos siempre  ante  el cuestionamiento por el uso adecuado o no en el ejercicio del periodismo.

Destaco esto por muchos cuestionamientos que en estos momentos se hacen al ejercicio serio, no quiero decir con esto que la mayoría mienta, ni haga rejuego con  las historias, por el contrario, hago un llamado a que cuando alguien nos  informe de un hecho debemos comprobarlo, verificando a otras fuentes porque es muy triste poner en cuestionamiento nuestra honestidad, coherencia, y objetividad.

Es por tal motivo que he insistido siempre en el hecho de que la verdad debe ser nuestro Norte en todo momento, porque  tenemos a quienes nos auscultan en todo el trayecto de nuestro ejercicio profesional y he dicho que con relación a mi ejercicio antes de desmentir lo que he publicado, prefiero la muerte.

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